Una persona de perfil y de fondo un laberinto de vegetación.

LABERINTO DE TENTEGORRA Y BOLNUEVO (CARTAGENA)

Esta escapada de un día al Laberinto de Tentegorra, Gredas de Bolnuevo y Mazarrón (Cartagena, Región de Murcia) fue una manera perfecta de aprovechar un sábado.

LABERINTO DE TENTEGORRA (CARTAGENA)

En nuestra escapada a Murcia, más precisamente a Cartagena, comenzamos el día descubriendo una joya escondida: el Laberinto del Parque de Tentegorra. Es el laberinto vegetal más grande de España y uno de los más grandes del mundo. Este fascinante lugar está formado por altos cipreses que crean un complicado laberinto. Ofrece dos recorridos: uno más complicado y otro más fácil, para todos los niveles de aventureros, nosotras nos atrevimos a coger el difícil. El desafío es llegar a la torre o mirador central, desde donde se pueden disfrutar de impresionantes vistas de las diferentes espirales que lo componen, y descubrir las 12 puertas ocultas, cada una decorada con un signo del zodiaco.

Recorrerlo puede llevar desde veinte minutos hasta una hora, dependiendo de tu habilidad para orientarte en estos pasillos. Recomiendo perderte, ir disfrutando de los sitios por donde vas pasando y haciendote fotos espectaculares. Una experiencia muy entretenida que merece la pena, sobre todo si vas con un grupo de gente, bien sean amigos o familiares.

Para disfrutar la entrada del laberinto hay que pagar 3€, más la entrada al parque que para los no abonados, se cobra una tarifa de 5€ para adultos y 3€ para niños. Esta entrada ofrece acceso a una variedad de servicios y actividades, como barbacoas, zonas de merenderos, columpios infantiles, un tobogán gigante y una pista deportiva. Durante la temporada de verano, los precios para la entrada al parque, aumentan ligeramente a 6€ para adultos y 4€ para niños, pero incluyen el uso de las piscinas, lo que lo convierte en una opción perfecta para refrescarse y disfrutar del verano en familia.

Como la idea era pasar el día entero por ahí, decidimos ir preparadas y llevar algo de comida, agua y lo imprescindible para estar cómodas. Nos llevamos esta mochila ligera y súper práctica, que además tiene espacio de sobra para todo sin ser aparatosa. ¡Un acierto total para este tipo de excursiones!

Al medio día, tomamos rumbo a las Gredas de Bolnuevo.

Una persona en un laberinto de vegetación y de fondo una torre. Laberinto de Tentegorra
Laberinto de Tentegorra

GREDAS DE BOLNUEVO

También conocidas como la «Ciudad Encantada», las Gredas de Bolnuevo se encuentran en la impresionante bahía de Mazarrón. Son un conjunto de formaciones rocosas talladas por la acción del viento y el agua a lo largo de miles de años, que han dado lugar a formas caprichosas que parecen salidas de otro planeta. Caminar entre estas esculturas naturales es como adentrarse en un paisaje surrealista: algunas rocas parecen setas gigantes, otras recuerdan a animales o figuras humanas. Es imposible no detenerse cada pocos pasos a hacer fotos o simplemente admirarlas. Estas formaciones están compuestas principalmente de arcilla o greda, y su característico color amarillento se debe a la alta concentración de arena. Cuando el sol incide directamente sobre ellas, el contraste entre la roca y el cielo azul crea una imagen que parece sacada de una postal. Con el calor que suele hacer por la zona, llevar agua es imprescindible.

Nos vino genial una botella plegable, que una vez vacía puedes doblar y guardar fácilmente en cualquier bolsillo de la mochila. No pesa nada y es comodísima para llevar de ruta sin ocupar espacio.

Después de maravillarnos con este fenómeno geológico, aprovechamos para seguir explorando los alrededores. Nos acercamos a la playa, ideal para relajarse un rato o simplemente caminar descalza junto al mar. Además, fuimos descubriendo algunas de las calas escondidas de la zona, cada una con su encanto particular y perfectas para una escapada más tranquila.

Mientras paseábamos por el pueblo de Bolnuevo, nos topamos con la Torre de los Caballos, un monumento histórico que formaba parte del sistema defensivo costero en época de los piratas berberiscos. Hoy en día, se puede visitar y desde allí disfrutar de unas bonitas vistas del litoral.

Al terminar nuestra visita por Bolnuevo y sus tesoros naturales, nos dirigimos hacia Mazarrón para seguir explorando esta preciosa zona de la costa murciana.

Un paisaje de unas gredas de arena
Gredas de Bolnuevo (Mazarrón)

MAZARRÓN

Luego nos dirigimos hacia el Puerto de Mazarrón, una zona llena de vida que combina historia, mar y un ambiente muy agradable para pasear. Nuestra primera parada fue el mirador Cabezo del Gavilán, un punto elevado desde el que se obtienen unas vistas espectaculares de la costa. Es uno de esos lugares donde apetece parar un rato y simplemente disfrutar del paisaje.

A pocos pasos del mirador, descendimos hacia el puerto deportivo y el paseo marítimo. La zona está muy cuidada, con terrazas, heladerías y pequeñas tiendas. El paseo es muy agradable, perfecto para caminar junto al mar y observar los barcos atracados mientras se siente la brisa marina. Aprovechamos para tomar algo fresco en una terraza con vistas al mar, un momento perfecto para recargar energías.

Después, hicimos una parada muy interesante en el museo Factoría Romana de los Salazones, donde nos adentramos en la historia de la antigua Mazarrón. Allí aprendimos sobre la importancia del garum, una salsa de pescado muy valorada por los romanos y cómo era elaborado en estas instalaciones. Resulta fascinante imaginar que, justo bajo nuestros pies, hace siglos se producía este alimento que se exportaba por todo el Imperio Romano.

La visita continuó en el centro de interpretación del barco fenicio, donde nos sorprendieron los restos del barco encontrados en la Playa de la Isla. Se trata de una embarcación del siglo VII a.C., considerada uno de los barcos fenicios más antiguos que se conservan. Las explicaciones son muy visuales y accesibles.

Para terminar, nos acercamos a la lonja del pescado, donde han creado un espacio musealizado que muestra cómo funciona la subasta diaria del pescado fresco. Pudimos observar cómo los productos recién llegados del mar se venden al mejor postor en cuestión de minutos, una escena que mantiene viva la tradición pesquera del lugar.

Sin duda, fue una jornada completa en la que combinamos naturaleza, historia y vida local. Este destino nos dejó con la sensación de ser uno de esos lugares que tienen mucho más que ofrecer de lo que uno imagina a simple vista.

Una persona en una playa con dos arboles, uno a cada lado de la persona
Playa (Mazarrón).

Después de explorar todos estos rincones fascinantes, nuestro día llegó a su fin. Recorrer nuevos lugares ha sido una experiencia increíble. Cada momento ha estado lleno de descubrimientos, desde el Laberinto de Tentegorra en Cartagena, hasta las impresionantes Gredas de Bolnuevo y finalmente llegando a Mazarrón, cada paso nos ha acercado un poco más a la esencia de esta tierra llena de encanto. Sin duda, ha sido un día que recordaremos con cariño y que nos ha dejado con ganas de más aventuras por descubrir.

Si te gustaría pasar la noche en Mazarrón para seguir descubriendo cosas de esta zona, puedes reservar tu alojamiento en Booking.

Descubre más viajes en la página principal.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *